El Presidente de la República ha lanzado el Plan de Reforma de la Gestión del Estado, con el fin de aumentar la productividad del sector público. El Gobierno aspira a que la calidad del servicio que llegue al ciudadano esté a nivel de los recursos invertidos. Se espera que los recursos públicos no se queden atrapados en una administración burocrática, para que vayan directamente a la gente que más lo necesita.
Cada Subsecretario deberá asumir en plenitud su responsabilidad ante el Presidente de que los Servicios bajo su supervigilancia funcionen de la manera más eficiente posible. Para iniciar este plan de reforma de la gestión, se eligieron 11 Subsecretarías, y dentro de ellas a 21 Servicios, para un plan piloto. Todas las Subsecretarías deberán pasar posteriormente por este plan, incluyendo no sólo a sus Servicios sino también a aquellos Programas Presupuestarios con más de 100 empleados.
El Presidente también instruyó al Ministro de Hacienda crear una “Unidad de Gestión”, asociada a su Comité de Hacienda para la Reforma del Estado. La tarea de esta Unidad de Gestión será monitorear la ejecución de las medidas del Plan de Reforma de la Gestión, informar al Presidente sobre los avances, ayudar a los Subsecretarios a diagnosticar su situación y evaluar opciones, y ayudar a los Servicios a avanzar en el plan de acción.
Es posible que algunos funcionarios se preocupen respecto de los alcances de esta iniciativa. Ello no corresponde, porque la gestión es responsabilidad de los Subsecretarios y de los Jefes, no de los funcionarios. Y sobre todo, los Servicios bien gestionados abren mejores oportunidades de progreso a sus funcionarios: los capacitan, los dignifican y los convierten en mejores profesionales, en trabajadores prestigiados.
Las mejoras de gestión en el Estado permiten que todos ganemos: ciudadanos y funcionarios. Para ser un país desarrollado en 2018, necesitamos a nuestros funcionarios, para que eleven la productividad del Estado y nos lleven a la meta.